La tortuga carey es reconocida por su hermoso caparazón, cuyos tonos ámbar, amarillo, café y rojizo forman patrones únicos en cada individuo. Su pico curvado y su pequeño tamaño le permiten explorar grietas y rincones de los arrecifes en busca de alimento. Durante siglos, su caparazón fue utilizado para fabricar joyería y objetos ornamentales, provocando una intensa explotación de la especie. Aunque hoy cuenta con protección internacional, la captura, la degradación de sus hábitats y otras amenazas continúan poniendo en riesgo sus poblaciones.
La tortuga carey es una especie de tamaño mediano. Los adultos miden aproximadamente 70 – 100 cm de largo curvo de caparazón y pesan generalmente entre 50 y 100 kg.
Su característica más distintiva es el caparazón, cuyos escudos se encuentran sobrepuestos, semejantes a las tejas de un techo. El caparazón presenta una coloración variable con tonos café, amarillo, negro y rojizo. Los bordes posteriores presentan escudos puntiagudos que le dan una apariencia aserrada.
La cabeza es estrecha y alargada y posee un pico fuerte y curvado, similar al de un halcón. Presenta dos pares de escamas prefrontales y dos uñas en cada aleta anterior.
Características distintivas: pico angosto y curvado, dos pares de escamas prefrontales, escudos del caparazón sobrepuestos y borde posterior aserrado.
Eretmochelys imbricata se distribuye principalmente en aguas tropicales y subtropicales de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico.
Está estrechamente asociada con ambientes costeros someros, particularmente arrecifes coralinos, zonas rocosas, manglares y otros sitios con alta disponibilidad de alimento. Los adultos pueden realizar desplazamientos entre las zonas de alimentación y las playas de reproducción.
La tortuga carey es principalmente carnívora y se alimenta de organismos asociados a arrecifes y zonas rocosas. Su dieta incluye principalmente esponjas, además de cnidarios, erizos, moluscos, peces y otros invertebrados.
Su pico estrecho y alargado le permite acceder a organismos que se encuentran en grietas y pequeños espacios de los arrecifes.
Las hembras anidan de manera solitaria y principalmente durante la noche. En México, la temporada de anidación ocurre aproximadamente de abril a agosto en el Caribe y de mayo a octubre en el Pacífico.
Una hembra puede realizar de 3 a 5 puestas durante una temporada con intervalos de 15 a 20 días. En México, las nidadas contienen un promedio de 135 huevos con un periodo de incubación de 45 -75 días. Las tortugas carey regresan a anidar cada 2 – 4 años.
Históricamente, una de las principales amenazas para la especie fue la explotación de su caparazón para la elaboración de productos y artesanías. Actualmente también enfrenta captura directa, extracción de huevos, captura incidental, degradación de playas de anidación y pérdida de arrecifes y otros hábitats costeros.
La contaminación, el desarrollo costero y el cambio climático representan amenazas adicionales para sus sitios de alimentación y reproducción.
UICN: En Peligro Crítico (CR).
NOM-059-SEMARNAT-2010: En Peligro de Extinción (P).
Protección en México: Se encuentra protegida por la legislación mexicana y está sujeta a veda permanente. También está incluida en el Apéndice I de CITES.
Tendencia poblacional: Las poblaciones globales han experimentado fuertes disminuciones históricas y muchas poblaciones continúan reducidas o en declive. La recuperación depende de la protección de playas de anidación, zonas de alimentación y reducción de la captura incidental y explotación directa.